Ciento sesenta mil poemas

Raymond Queneau, un escritor francés aficionado a las matemáticas, tuvo la siguiente idea: si se escriben 10 sonetos, y se imprimen cada uno en una página que a su vez se recorta en 14 trozos, uno por cada verso, se pueden componer distintos sonetos combinando los versos de cada uno de ellos. Eso sí, para que la cosa tenga sentido, se debe conservar la rima en cada poema. Y eso hizo Quenau en el libro “Cent Mille Milliards de Poèmes” (“Cien mil millardos de poemas”, o lo que es lo mismo “Cien billones de poemas”). Cien billones porque este es el número de sonetos que se pueden formar: hay 10 posibilidades para el primer verso, diez para el segundo, diez para el tercero… y así hasta catorce. O sea, hay 1014 combinaciones. Recordemos que un billón son un millón de millones, o sea 1012, así que 1014 son cien veces un billón.

Recientemente la Editorial Demipage ha editado un libro, homenaje a Quenau, siguiendo el mismo procedimiento. Lo ha titulado “Cien mil millones de poemas”, no sé si por error o para que sonara parecido al original francés, porque lo cierto es que hay más de cien mil millones de poemas, como acabamos de ver. Pongo un vídeo donde se explica el funcionamiento del libro (yo le he encontrado aquí):

La actividad que propongo es crear un libro similar con los niños de primaria. Como escribir un soneto es complicado, se pedirá a cada uno que escriba una cuarteta, o sea, cuatro versos de 8 sílabas con rima alterna abab. Por ejemplo, estos conocidos versos de Antonio Machado forman una cuarteta:

Anoche cuando dormía
soñe ¡bendita ilusión!
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.

Si yo ahora escribo otra usando la misma rima:

Cuatro versos yo tenía
escribí luego un montón
todo junto lo ponía
y formaba así un millón

Y si combino los versos del primero con los del segundo, puedo formar poemas como éste:

Anoche cuando dormía
escribí luego un montón
todo junto lo ponía
dentro de mi corazón

o como éste:

Cuatro versos yo tenía
soñé ¡bendita ilusión!
que una fontana fluía
y formaba así un millón.

En este ejemplo, al combinar 2 poemas de cuatro versos cada uno, se obtienen 16 combinaciones, o 24, (¿serías capaz de encontrarlas?) Otra cosa es que el resultado sea bonito (¡ay! si Machado levantara la cabeza…). Si en una clase hay 20 niños, el número de posibles poemas es 204, o sea, 160000. Juntando todos los poemillas, uno en cada folio y una pestaña recortada por cada uno de los cuatro versos, se hacen unos libritos de sólo 20 páginas pero que contienen nada más y nada menos que ¡160000 poemas diferentes!

Si en la clase hay sólo diez niños, ¿cuántos poemas diferentes de cuatro versos habría?

Si se tardan 10 segundos en leer cada poema, ¿cuánto se tardará en leer todas las combinaciones del libro?

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